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La llama interior

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La llama interior

Mensaje por Kimimaro Kaguya el Mar 15 Ene 2013, 4:28 pm

Los días poco a poco se fueron conviertiendo en meses, y la vida cono Mizukage de Kimimaro se encontraba a la perfeccion a simple vista, un hombre responsable y comprometido con su aldea, nunca teniendo un sobresalto, un problema con otras aldeas, problemas con el papeleo, por encima de cualquier situación Kimimaro se mostraba como el hombre ejemplar en Kirigakure. A pesar de su juventud ya se había ganado el respeto de todos aquellos que lo rodean, como el líder de una aldea este aspecto es quizá uno de los mas importantes y haver sentir seguridad a cada uno de sus habitantes, desde el recién nacido hasta el jounin mas experimentado, es algo que siempre ha vivido en la cabeza del Mizukage.

Aun el joven Kaguya recuerda hace como un poco tiempo logro dominar una técnica que vivía en su interior desde hace muchos años, al lograrlo ha ganado un poder espectacular, digno de admirar y sobretodo envidiable para muchos, esto no le preocupa mucho al ninja que hoy se sienta en su oficina como de costumbre a las 6:30AM, media hora mas temprano que todos los demás trabajadores del edificio, esto le permite adelantarse en sus trabajos y estar un tiempo solo, permitirse pensar lo que quiera. Aun en su cabeza esta aquel momento con Banken en el entrenamiento de su técnica, pero esto no le consumia sus pensamientos, Kimimaro sentía que a pesar de su juventus y de su poder aun era experimentado, basto visitar a Banken, que aunque era un legendario conocedor de todo, para sentirse insignificante en conocimiento a su lado. Fue desde aquel dia que Kimimaro pasaba sus horas libres, las horas que le requerían descansar, leyendo infinidad de documentos sobre la aldea, instruyéndose, haciéndose sabio, aprendiendo, siendo un conocedor. Se sintió nuevamente en la academia ninja, pero esto le gratificaba pues sentía que de esta manera podría estar a la altura de los ninjas con mas experiencia.

En su mente aun estaba aquel dia en el que tomo un documento sobre los elementos ninjas, fue realizado muchos años atrás por los fundadores de Kirigakure, la aldea esta ubicada en el país del agua, y este ultimo es el elemento principal aquí, muchos ninjas lo poseen y aunque de ves en cuando se ve una anomalía en los jóvenes ninja, nada esta fuera de lo común, nada se comporta como no debe ser… pero Kimimaro no es un ninja normal, perteneciendo al ex renegado clan Kaguya, que fue castigado severamente por su intento de rebelión contra la aldea y perdonado ya hace unos años, el volver a armarse como un clan respetable ha sido duro, todos lo conocen, todos lo tienen en la mira, todos lo juzgan, y aunque se crea que esta es una aldea con rencor, para Kimimaro representa lo único que la aldea podía hacer para poder aceptarlos nuevamente, de no haber sido asi no se encontraría en estos momentos sentado en esa silla, mucho menos con ese cargo.

Recuerda claramente sus días en la academia, sus comienzos, como los demás niños lo juzgaban por ser el único Kaguya de la academia, muchos miembros del clan habían decidido dejar la vida ninja, pero el sueño de Kimimaro se había forjado desde su nacimiento, no estaba para decidir, era cuestión del destino ser ninja, sin embargo debido a esto el ahora Mizukage se refugio en si mismo, hoy dia no es un hombre muy platicador, antes por aquellos días no decía ni una sola palabra a menos que el maestro le ordenaba, los demás niños se sorprendían al ver a Kimimaro hablar, muchos bromeaban y se le burlaban, otros simplemente le eran indiferentes, pero el rencor nunca vivio en la cabeza de Kimimaro, por el contrario su mente solo se ocupaba de aprender lo primordial para poder ser un gran ninja.

Un dia regresando a su hogar se detuvo a beber algo en una pequeña tienda, tenia unas monedas que le había dado su madre para la academia, y aunque estaba allí sentado tomando su bebida, en su mente solo estaba la clase del dia… los elementos… el maestro había hablado de como los ninjas eran capaces de dominar los elementos de la naturaleza para transformarlos en grandes técnicas ninja, esto le facino a Kimimaro, en aquel dia el maestro hizo una demostración con su botella de agua en el escritorio, sacando el agua de esta con tan solo un buen movimiento de manos y volviéndola a regresar al lugar, todos en el salón se sorprendieron, pero a nadie le brillaban los ojos como al niño del clan Kaguya, el maestro explico que por ser ninjas del país del agua y Kirigakure el elemento que la mayoría lograrían dominar seria el agua (SUITON), nos explico los demás elementos, aire (FUTON), rayo (RAITON), tierra (DOTON) y por ultimo uno en el que no hizo mucho énfasis, solo le nombro, fuego (KATON). El hombre continuo adelante y prosiguió con su clase, explico la debilidad y fortaleza de cada uno de los elementos, como cada uno tenia su particular cualidad. Y de tarea aquel dia les dejo a los muchachos averiguar la afinidad de su chakra por el elemento, consistía en tomar un pequeño pedazo de papel y concentrar un poco de chakra en este, ya habían tenido varias clases sobre el control de chakra, la mayoría de los alumnos de la clase lo hacían de maravilla, incluyendo a Kimimaro, el maestro se encontraba frente a la que quizá se convertiría en la mejor camada de ninjas en mucho tiempo. El tomar el papel y concentrar chakra en el mismo definiría la afinidad del chakra de cada alumno, si el papel de arrugaba serian del elemento raiton, si se cortaba en dos: Futon, si de desmoronaba: Doton, por su puesto si se empapaba: Suiton y por ultimo… si se quemaba: Katon.
Alli estaba el joven Kimimaro sentado pensando en su posible afinidad de chakra y la posible de sus compañeros, por las palabras del maestro quizá estaba en Suiton, algo emocionante para cualquiera, pero a Kimimaro le llamaba la atención un elemento en particular, el rayo estaba en su mente y aunque no era muy común, los ninjas que poseían este elemento eran muy fuertes y reconocidos. Pronto había acabado su bebida y continuo su camino a casa, todo lo que quería era llegar a realizar la prueba, solo pensaba en: Rayo, rayo, rayo, rayo. Y aunque no le disgustara ningún otro elemento no podía parar de pensar en el ya mencionado. Pronto había arrivado al área del clan Kaguya y llegado a su residencia, hablo un poco con sus padres sobre el tema y si bien sus papas ya no eran ninjas activos, cumplían con la normalidad del caso, pertenecían al elemento agua, su padre le conto varias historias de como logro dominar el elemento, le conto sobre sus días en la academia y su vida como ninja, y aunque no hizo parte de la rebelión que castigo a los Kaguya, su castigo fue dejar la aldea ninja, para este momento ya sus ojos se habían aguado, la madre del hoy Mizukage no dijo nada, simplemente colaboro con el almuerzo y le pidió a Kimimaro irse a su cuarto después de terminar, tenia que descansar pues había sido un dia largo de academia.

Habian pasado unas cuantas horas y Kimimaro se encontraba en su cuarto, simplemente mirando a la ventana, se sorprendio al ver a su madre entrar por la puerta, ella se sento a su lado y le dio una pequeña platica:

- Kimimaro, entiendo tu emoción con la academia, es por esto que quiero ayudarte… ven, averiguaremos tu elemento.

Dijo mientras se ponía de pie, y Kimimaro entuciasmado salto de la cama y corrió detrás de su madre, que se dirigía al patio trasero, que era amplio, allí habían varios muñecos de practica de Kimimaro, le gustaba en su tiempo libre practicar el taijutsu, iba bien con el, pues para su edad poseía una gran fortaleza física, de vez en cuando intentaba realizar una técnica propia de su clan, y aunque le tomaba mucho chakra y quedaba agotado, lograba disparar sus falanges mientras su padre le observaba con detenimiento, este lo felicitaba por todos estos logros y hacían sentir a Kimimaro fuerte. Ya en el patio trasero, la madre de Kimimaro saco un papelito de su bolsillo, lo tomo con los dedos y cerro los ojos por un momento… el papel se empapo.

- Ves, solo tienes que poner un poco de tu chakra en el papel, lo demás se da por si solo.

Inmediato a esto saco otro papel de su bolsillo, miro a Kimimaro con ternura y anhelo, pues el niño tomo el papel con velocidad y se dispuso a realizar la prueba. Rayo, rayo, rayo, rayo… era todo lo que su mente le decía. Cerro los ojos, se concentro, en su mente diviso su cuerpo y sus líneas de chakra, se concentro en su mano, acumulo chakra en aquel lugar, sintió como el papel reacciono, abrió los ojos con entuciasmo, pero algo no andaba bien, lo primero que vio fue a su madre, tenia una cara de asombro, pero era un asombro acompañado con temor, luego observo el papel.

KATON

El papel se había consumido en fuego, había quedado hecho cenizas, Kimimaro también se sorprendio, pero de su rostro se emano una sorisa, estaba feliz por conocer su elemento, sobre como fortalecerlo y hacerse fuerte, pero rápidamente su madre le dio un golpe en sus manos y su sonrisa de desdibujo instantáneamente, la madre no salía de su asombro y solo decía repetidas veces: por que? Por que? Por que?, nada tenia sentido para el pequeño Kaguya, su felicidad aparentemente no era compartida por su madre, esta observaba a todos los lados, como buscando por alguien que les estuviera observando, rápido tomo a Kimimaro de la mano y lo entro a la casa, allí ella se sento con el y ante la ola de preguntas por parte del niño ella debio responder el porque de su asombro, el porque de su reacción.

- Fue hace unos años, cuando los viejos del clan Kaguya habían planeado la rebelión frente a la aldea, se armaron de los ninjas mas fuertes, querían dominar, y dominar con violencia, por mucho tiempo fuimos ninjas respetables por nuestra fortaleza, pero esto lleno de ego a muchos e intentaron hacer lo que hoy es la mayor vergüenza de la familia… fue devastador, hubo muchas muertes, y sobretodo… fuego, mucho fuego. La aldea se consumia en llamas, nadie podía detenerlas, muchos Kaguya habían logrado dominar el Katon por su arduo entrenamiento fuera de la aldea, cuando ya todo había pasado, cuando habíamos sido aceptados nuevamente, las reglas para regresar fueron claras… cualquier ninja que posea el elemento fuego será eliminado, claro… esto solo para nuestro clan.
Era por esta razón por la cual la cara de la madre de Kimimaro había tomado esa expresión, Kimimaro no pudo evitar sentir tristeza, seria una deshonra para su familia si se enteraran de esta habilidad, seria una deshonra para la aldea si su elemento era conocido. Por orden de su madre lo mantuvo en secreto, y al dia siguiente en la academia fingio no poder dominar su chakra, a cambio de esto su madre le entrenaría en el elemento Suiton, el único que conocía, dejando asi a vista de la aldea que era como los demás, pero esto no lleno los sueños de Kimimaro.

Alli estaba sentado en su silla, recordando ese dia, recordando como el papel se convertia en cenizas, se puso de pie y observo que solo habían pasado 5 minutos desde su llegada a la oficina, aun nadie había arrivado allí, sin mas que hacer, tomo su capa y su sombrero y se dispuso a bajar las escaleras del edificio, en el camino se encontró a una Kunoichi que sin decir nada observo como la sombra de Kirigakure se alejaba. Habia salido de allí rápidamente y corrió, alejándose de la aldea, alejándose de todos, seria un momento solo para el… solo para el y para su entrenamiento, era el momento de cambiar la historia de la aldea.

Mientras el Kage de Kirigakure se alejaba no podía pensar en nada, fue un acto de instinto, solo escucho en su cabeza lo que quería hacer, la velocidad con la que salio fue impresionante, tanta fue esta que los Jounin y Chunnin que custodian las puertas y afueras de la aldea no notaron su salida, mientras continuaba alejándose en la torre del Mizukage los ninjas que trabajan con el fueron arrivando poco a poco, pero al no encontrarlo se alteraron pues saben de la puntualidad y compromiso de Kimimaro, trataron de salir rápidamente, pero fue allí donde se encontraron con aquella Kunoichi que iba subiendo las escaleras al momento de partida de Kimimaro, ella les dijo que el había salido, hablo sobre la expresión de su rostro, de sus ojos enfocados e idos, como si estuviera pensando en otras cosas y no caminando por las escaleras… se encargo de que lo dejaran solo, fue lo mas honorable que pudo hacer por el mizukage, lo mas honorable que pudo hacer por el próximo entrenamiento de Kimimaro.


Comenzo a alejarse mucho, lo suficiente como para dejar atrás la niebla que caracteriza a la aldea, lo suficiente como para no sentir ningún chakra conocido, lo suficiente como para estar solo. Llego a un lugar despejado, un lugar en medio de unos arboles, en medio de la nada, su llegada no tuvo ningún imprevisto, en cuanto llego reconocio el lugar y procedio a sentarse en medio de dos arboles, allí se detuvo a pensar, concentrarse, recordar todo lo que ya sabia sobre su pasado, la idea en su cabeza se clarifico, respiro fuertemente, su chakra se encontraba en un estado de paz, continuo respirando fuertemente, pero ahora el aire que salía de su nariz tenia un particularidad, estaba caliente.

Su cuerpo comenzó a sentir este calor, en su mente se dibujaba una llama fuerte, con un gran tono naranja, lo suficientemente grande, allí se encontraba el, al lado de esta llama, y aunque simplemente era una imagen en su mente esto hacia que su mente sintiera el calor, en aquella imagen la llama superaba el tamaño de Kimimaro, el se sentía como un pequeño vaso de agua al lado de este gran fuego, el calor comenzaba a sofocarlo, pero mantuvo la calma y poco a poco comenzó a acercarce a aquella llama, cada vez mas cerca, haciendo que su cuerpo sienta el calor, que su cuerpo se familiarice con la situación, tan cerca que sentía que podía quemarse, tan cerca que comenzó a sudar, y aunque quienquiera que pasara por aquel lugar y pudiera ver el cuerpo de Kimimaro solo podría ver un cuerpo entrenando, el calor que estaba emanando era grande. Asi pasaron los minutos, se convirtireron en horas, no movia un dedo, no parpadeaba, solo estaba allí sentado.

El sol comenzó a ocultarse, la aldea se encontraba tranquila, de la misma manera que Kimimaro estaba, en su imagen el se encontraba dentro de aquel llama, se hizo uno con la llama, y cuando exactamente marcaron las 6PM abrió los ojos, observo el lugar, se puso de pie y dijo fuertemente al viento:

KATON!

Fue como si estas palabras le hubieran encendido en llamas, su cuerpo se convirtió en una llama humana, el fuego de un color naranja potente, sin nadie alrededor empezó a practicar su taijutsu, puños, patadas, todos los golpes al aire pero ahora acompañados por el gran poder del fuego que se alzaba y era mas visible con el atardecer, era una perspectiva hermosa, allí estaba el, solo con su cuerpo cubierto en llamas, este momento le conmovio, le hizo recordar aquel momento en su infancia en el que tuvo que reprimir este gran poder, el poder del fuego que corria dentro de sus venas, ultimo puño al cielo, un puño a 90°, entonces un gran fuego ilumino el crepúsculo del país del agua, las llamas se detuvieron, Kimimaro callo rendido, su cuerpo se desplomo por unos segundos, pero tuvo la fortaleza para ponerse de pie nuevamente, miro a su alrededor y tomo impulso para dar un gran salto, se poso sobre la copa de un árbol, desde allí termino de observar el atardecer, que poco a poco se convertía en anochecer, la imagen era acompañada por la imponente presencia del mar de Ishi, estuvo allí por unos minutos, olvido todo por aquel momento, solo observo su impotencia, esto le recordó a Kimimaro lo insignificante que era, de la misma manera en la que subio bajo, y dando un gran salto volvió a bajar.

Tomo rumbo a Kirigakure nuevamente, y aunque ya era de noche y estaba agotado tenia que volver a su aldea, volver a cumplir sus labores, no podía ocultar su felicidad por el éxito de su entrenamiento, la niebla volvió a hacerse presente, era el clima al que Kimimaro estaba acostumbrado, esta vez entro por la puerta principal y mostro su rostro amable a aquellos quienes custodian la aldea en el turno nocturno, estos ninjas se llevaron una gran sorpresa al ver la sonrisa en el rostro del Mizukage, pero esta estaba acompañada de varias quemaduras, no solo en su rostro, sino en su cuerpo entero, el entrenamiento no se pudo ocultar, y cuando los ninjas se intentaron abalanzar sobre Kimimaro para llevarlo al centro medico, este alzo la mano para dar a entender que se encontraba bien, sonrio y dijo:

- Gracias por la preocupación muchachos, pero todo esta bien… solo fue un entrenamiento, ya saben, esos momentos en los que tienes que estar solo.
Y ante las preguntas de los ninjas sobre su entrenamiento, el Kaguya no tuvo otra opción que mostrar su nuevo poder a sus ninjas, ellos conocerán la nueva habilidad y ellos entenderán que de apartir de ahora la historia ha cambiado, que un Kaguya ha logrado dominar el elemento fuego, tomo uno de sus dedos y de este salio una llama, como un encendedor, el asombro de los Jounin no se hizo esperar.

- Kimimaro-sama… usted ha dominado el Katon. A pesar de su juventud estoy seguro que usted es el hombre mas fuerte de esta aldea… que esta nueva habilidad le brinde mucha fortaleza no solo a usted, a Kirigakure también.

Kimimaro no respondio nada, solo sonrio ante las palabras del Jounin que también lo hizo después de esas palabras, se dirigio al centro de la aldea y se detuvo en una pequeña tienda a tomar una bebida… y si, era la misma tienda en la que se había sentado aquella vez saliendo de la academia, la misma tienda en la que se preguntaba por su elemento, la señora de la tienda le brindo amabilidad en su servicio, y Kimimaro después del pago dio una sonrisa y aunque todos miraban sus quemaduras, nadie se atrevio a preguntar mas, nadie cuestiono al Mizukage, y este dia solo seria un dia en el que el líder de Kirigakure se ausento, el trabajo se acumulo y nada mas ocurrio.

Al dia siguiente volvió a la torre del mizukage, nuevamente a la hora de siempre, pero esta vez mientras subia se encontró nuevamente con la kunoichi del dia anterior, esta al verlo subir no pudo evitar hablar con el:

- Espero que halla logrado su cometido Kimimaro-sama, y por las quemaduras en su cuerpo puedo afirmar que es asi.

Rio a carcajadas y miro a Kimimaro, quien le tomo por el hombre y suavemente le agradeció, el Mizukage siguió su camino y se fue a su escritorio, allí retiro su capa y su sombrero, se sento y comenzó a realizar sus labores diarias, las labores del Kage, pero ahora sabiendo que había llenado aquel vacio en su cuerpo que le acompañaba por mucho tiempo.


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